Huimos, tememos y nos escondemos. No dejamos de correr, intentando escapar de algo que tenemos miedo de que nos alcance. Escapamos de sombras siniestras y de vacíos en tinieblas, nos enterramos entre la hojarasca de un bosque perdido en algún lugar de lo imposible, y esperamos no ser encontrados... O sí.
Ocultamos nuestras caras tras antifaces y máscaras, mostrando grotescas sonrisas y tapando cada centímetro de piel. Gruesos guantes para no enseñar unas manos temblorosas y desesperadas, para que nadie vea unas uñas roídas por la ansiedad. Apretamos nuestros bustos para que la asfixia parezca natural, con una causa visible. Encriptamos las emociones ente líneas, en mil capas de tachones, y sólo conseguimos un agujero entintado en un folio, escrito o en blanco.
Nos fundimos con las sombras y reptamos. Tenemos fe en dar esquinazo. No quiero que me vea. No quiero saber, no quiero sentir. No quiero que me toque. Y no hacemos más que huir de nuestro pasado, de nuestros pasos, de nuestros recuerdos.
Sabes, te agradezco infinitamente los comentarios, y tengo que admitir que no detuve demasiado por aqui.
ResponderEliminarPor eso, y porque me gusta la manera en que escribes y en que dejas entreveer como eres, que decidi que este, sera uno de los lugares que siempre vendre a visitar.
Y con respecto a la entrada... pareciera que siempre huimos de todo, y a veces no conocemos otra cosa que correr sin sentido.
Un beso enorme Leire. :)
De todos los blogs que sigo, el tuyo es el único en el que no me pierdo ni una entrada. Me encanta todo lo que escribes, y se hace difícil definirlo.
EliminarGracias por comentar :D
Un beso.