-¿Te gusta la lluvia?
-Me encanta. Cada gota es un pensamiento y, si miras a través, ves la misma idea reflejada en tantas partes...
-Es como un laberinto, de esos de espiral. Caminas y llegas al centro, y luego tienes que desandar el sendero para salir. Siempre llegamos al mismo punto.
-Pero algunos se paran en la mitad.

Me gusta la lluvia, a veces y a veces no, me traen pensamientos grises. Lo que si en verdad odio, es lo que deja a su paso, aunque el cielo se vuelva más azul que nunca.
ResponderEliminarUn beso.
P/D: Gracias, en serio, por los animos enviados y por la comprension.
Gracias por tu comentario.
EliminarEs cierto que una tormenta puede causar estragos, pero también purificar el alma más negra.
Un beso.