sábado, 14 de julio de 2012

Revolución socarrona

¡Levántante del sofá
apaga la caja!
Sal a la calle a luchar
por la comida que te roban,
el saber, tu salud,
la justicia,
y no dejes que huyan
mintiendo, ¡victimistas!


En un estado 
donde al romperte el brazo
te atendían sin fichar
una tarjeta y a pagar,
ahora se rompen nuestras voces
gritando en las manifestaciones
porque no nos hagan caso...


¡Las pancartas son nuestros fusiles!
¡Al paredón, al paredón!
No hay que pedir un cambio
¡exigid la liberación!
¡Y llevad vuestras armas orgullosos,
porque son nuestras palabras!
Debatirse en una lucha
por los adultos del mañana
que serán expatriados exiliados
para salir del olvido
y llevar una vida
sin ser esclavos.


¡No somos peones
de este vil juego!
Si quieren tijeretazos,
¿por qué no se los damos a ellos?
Empezarían a entender
por qué en la escuela se levanta la mano
para pedir permiso
(aunque sea para ir al escusado)
antes de hacer nada mal,
¡el pueblo es quien decide!


Empezarían a entender
por qué las tijeras de niños
tienen las puntas redondeadas:
para que no sean clavadas
ni usadas de espada
porque entre ella y la pared nos dejan.


¡Alzad vuestras miradas
hacia un cielo justo!
Podría ser el futuro,
así que levanta del sofá
y apaga el televisor,
¡Las pancartas, las palabras
hoy son tus armas!
¡Al paredón, al paredón!



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