Rompen las olas en el acantilado
Cual mi alma se resquebraja de pena
Lástima, llanto, melancolía.
Sin posibilidad de escapar.
¡LUZ! La libertad,
cuando tiene nombre,
recuerdo lo que es.
Me doy cuenta de que me pertenece una parte de ella
y en el acantilado, sobre las olas
recupero la sonrisa y el brillo en los ojos.
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