de una llama acrílica...
Lo que creara con un soplo
un duendecillo de plata
no es más que una ilusión
bordada con tus encantos;
y unos mitones de encaje
colgando de las orejas...
Quien juicio profesa
ante una aparición rubia
de miel
y unos caramelos de menta
a modo de ojos...
No comprendo cómo decimos no estar locos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario