sábado, 29 de septiembre de 2012

Ella.

Era
tan bonita y tan grande.
Tenía
unos ojos enormes, rasgados y azules
del color de los caramelos de menta.
Parecía
un gato.
Parecía
un tigre blanco.

En el fondo de la "s"
de "sinuosas curvas"
encontraba suavidad al tacto
que pude percibir con un sólo golpe de vista.

Era
tan hermosa
Que parecía
sacada de un sueño.
Era
tan perfecta
que resultaba inalcanzable.

Y yo esperaba que algún día le salieran las alas y empezara a volar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario