Nunca se lo habían hecho. Nunca. Pero ahí estaban, insultándola. Y ella sólo leía, mientras la cabecilla del grupo continuaba atacando.
-Pues a mí no me parece muy normal...-y parloteaba.
A punto de llorar de rabia, sus pensamientos se agolpaban en su mente y un nudo se ira se formaba en su garganta. Oh, sí, yo sabía lo que estaba pensando. Porque le pasaba lo mismo que a mí:
<<¿No te parece muy normal? No me parece muy normal a mí que no estés por encima de estas cosas. ¿No eres tan madura? Pues demuestra que tienes más de dos dedos de frente. Porque no lo parece, ni tú ni tu escuela de amigos potencialmente guays. Eres la erudita de los mil y un abstraídos de sesera. No me extraña. Y, quizás, si tuvieras más que hacer que ser una enteradilla y "abusar", como tú dices, podrías liberar a esta pobre marginada que sólo quiere leer tranquila, sumergirse en su música y ser tan rara como todos créeis. Rara, extraña, aislada, marginada... Citando a Emily the Strange: "No quiero formar parte, quiero estar aparte". Y es exactamente así. A veces la soledad es la mejor opción, antes de entrar al grupo de gente snob y discotequera. Porque la sentencia más simple es también las más cierta: "Que os den a todos, ignoradme más, no cuento en vuestras vidas ni quiero hacerlo, todo me resbala, soy impermeable y todos vosotros meras babosas. Podéis escurriros hacia mis pies y atacar con jerga soez, adolescente y absurda, pero sabéis que soy toda miradas sarcásticas, más cortantes, más insultantes que cualquier cosa o cualquier gesto vuestro, panda de imbéciles berreantes. No me dais ninguna envidia, y sí todas las náuseas". Y con esto podría concluir mi exposición de desprecio, pero ni tan injustificada ni tan ignorante como la vuestra. Eso jamás. Así que manteneos lejos de mí y reíd, sed rudos, y blasfemad hasta morir ahogados en vuestra propia hiel. No me importa, aunque creáis que sí. Odiadme>>.
Estaba sola, sentada en el banco, con el libro en su regazo. Miró a todas partes. Se habían ido. Suspiró, y reanudó la lectura. Sólo quería paz.
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