En el sí de la vértebra
me hallo, X.
Harto confusa y de aires
pétreos,
que a romance no es equiparable
cual jarcha en juglaría,
no es más que espero
por eterno;
del suspenso pendía mi risa.
En el sí de la vértebra
me hallo, X.
Impulso clérigo
de ofuscación contínua
hondo triste
tiempo ha,
Amado mío,
dónde estará.
En el sí de la vértebra
me hallo, X.
Siento un ciego espasmo
rimbombancia azucarada
que mientras siento al transcurso de las horas
Amado mío a ti te pierdo,
a mí me pierdo, y aún te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario