miércoles, 7 de septiembre de 2011

Amén, esto es real

Vivo en el país de las casas sin gente y la gente sin casas. La miseria es el pan de cada día. La sanidad, la justicia, la educación, son cuentos chinos, castillos en el aire, algo irreal. Todo son mentiras.


Alzad vuestras manos ahora para testificar
Vuestra confesión será crucificada
suicidio de sacrificio
Como un perro que ha sido sodomizado.


A este punto hemos llegado. No hace falta ir a África para ver a la gente morir de hambre. Indigentes, sin techos, la gente que pide limosna en las calles aumenta. Los cajeros se convierten en un lugar resguardado por la noche para la gente. Su habitación. Su hogar está en las calles. ¿Y su familia? No les queda nada, sólo la fe, la esperanza.


Un fuego arde hoy
De blasfemia y genocidio
Las sirenas de la decaída
Infiltraran a los fanáticos de la fe.


La gente reza, incluso los agnósticos y los ateos. El pecado puede ser no pagar las deudas (por no tener dinero), no rendir en el trabajo (estrés, insomnio, enfermedades psicológicas), cualquier cosa. La gente se refugia donde puede: en Dios y la Iglesia, en el blanqueo de dinero, tráfico de armas y drogas...


Oh, Señor, bendíceme porque he pecado
Ha pasado una vida desde que me confesé por última vez
Tiré mis cruces en el río
De la Sombra de la Duda
Y me he vestido en mi mejor traje de domingo.


Sería genial si sólo fuera una canción, pero es la realidad, cada vez más presente.


Letra de la canción: East Jesus Nowhere, Green Day.
Traducción: Leire Fernández Bravo.

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