sábado, 13 de agosto de 2011

¿Por qué preocuparme?

¿Por qué preocuparme?
Me va a doler,
¡me va a matar cuando me dejes!


Me siento completamente identificada con estos versos de esa canción... Pero yo no lloro por amor, o más bien, desamor. Lloro porque quizás mañana te hayas ido para siempre, y sé que sufriré, sé que lo pasaré muy mal, que me encerraré en el baño con pestillo para llorar a solas, el espejo y yo. Pensaré que ya sabía lo que se venía encima. Me intento preparar para el final, y no puedo, pero tú menos. Te verás obligado a correr el sprint del deterioro hasta apagarte. Lo mejor que te podría pasar es que no sufrieras, pero no será así. Intento evadirme de la realidad, ignorar tu diagnóstico, verte como siempre, porque sé que soy fuerte. Y puedo cuando estás tú. Pero después, escucho hablar y las lagrimas resbalan por mi interior, porque no creo que lo pueda mostrar, no quiero hacerle más mal a la gente, sólo deseo seguir así, hacer este momento eterno. Temo el verte por última vez, y cada vez que estoy contigo me pregunto si has sido feliz, si yo te hice feliz alguna vez. Te recordaré siempre, no te borraré jamás de mi historia. Quiero disfrutar lo que queda contigo, pero el tiempo se agota, y el tic-tac de tu enfermedad es imparable. Y me siento tan sola, tan triste, tan mal...

No hay comentarios:

Publicar un comentario