domingo, 3 de julio de 2011

Bozal

No sabes cuanto me gustaría decirte lo que pienso sobre cómo me tratas. Los gritos, las represiones, las malas críticas y las miradas heladas, todo teñido de una capa de "amor" tan dulce, tierna y entrañable como falsa y dolorosa puertas adentro. Ni siquiera sabes lo que me importa, ni lo que pienso. Me pones un bozal en la boca para que me calle, porque odias escuchar la realidad en mis labios. Dices que me quieres, que me proteges, pero lo que haces es aislarme del mundo y de las cosas que me importan. Me insultas. Me llamas ignorante, me llamas egocéntrica. "El mundo no gira sobre ti, niña egoísta". Pues en mi mundo tampoco eres el sol al que todo le da vueltas y le rodea. Intento estrechar el lazo, por ti más que por mi, y tú lo que haces es apretarlo en mi cuello. Me siento tan falta de libertad, sin expresarme... Conoces mejor que nadie lo que es la manipulación, prometes oro y me veo en un cubo de agua sucia. ¿Y dices que te importo? ¡Déjame irme! ¡Déjame vivir! Y si me dejaras hablarte...

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