jueves, 11 de octubre de 2012

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

He buscado el simple fogueo de tus ojos entre mil caras, he estado pendiente de tu nombre, esperando verlo escrito, esperando oírlo en los labios de alguien. He aguardado a que entraras por esa puerta azul, a escuchar tu voz saludando, pero no tengo fe en ver tu sonrisa. No para mí.

Nunca he querido perder un segundo más de la cuenta en imaginar cómo hubieras sido tú, cómo hubiera sido yo, cómo hubiera sido todo, y noto que el tiempo que he pasado pensando son horas derramadas, sin sentido, aunque no deje de hacerlo y de dar vueltas entre sábanas. Trato de apartarlo de mi mente... Pero siempre estás ahí.

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

Sé muy bien por qué, pero no quisiera que fuese así. Tampoco voy a dejar de cerrar los ojos y echar la cabeza hacia atrás, de resoplar, de renegar en susurros, aunque no pueda despegarte de mí misma. Sólo quisiera olvidarme por un momento y...

Y. Y ser, únicamente, yo.

2 comentarios:

  1. Es una pregunta bastante grave y la peor de todas.
    Cuando encuentres la respuesta ¿puedes decirmela?

    Me gusta como escribes en especial lo de "He buscado el simple fogueo de tus ojos entre mil caras" suena tan real, tan desesperado, que me encanta.
    Un beso (^^)/

    ResponderEliminar
  2. Oooooh, me ha encantado recibir tu comentario :D Me encanta tu blog, no me pierdo ni una entrada.

    Mil gracias por el cumplido, de verdad. Me hace feliz que gente con tanto criterio como tú piense estas cosas :D

    ResponderEliminar