pesa tu sombra
amenazante
sobre el panorama de octubre.
Con el frío adentrándose
en mis entrañas
mi piel, montañas,
mis ojos, agua.
Todo está tan quieto
inerte, los álamos desnudos
ya no hay sol en tu techo, cielo
tan sólo nubes que lo cubren.
Tiritando
temblando
me hielo
¿cuándo me deshago?
No hay comentarios:
Publicar un comentario