Vamos a jugar
a enmendar las palabras
que hieren
cual cuchillo argentado
dejando tras si el reguero de sangre
de expectativas
de esperanzas perdidas
de sueños rotos.
Tenemos que perdonar
porque para cuando se quiera
arreglar podría ser
demasiado tarde.
Podríamos haber nadado ya
entre las aguas del nirvana
y dejar de recordar
para rodearse de felicidad.
Pero mientras tanto
aquí abajo
sin luz hermosa y cálida
sufrimos y nos divertimos
haciendo daño a otra gente
que también sufre
y también daña,
pero también perdona
y huye del final.
Así que hay que perdonar,
aprender a dejar atrás
porque mañana te puedes encontrar
que dejaste de respirar.
¿Y te arrepentirás?
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